• Prega i ajuda a les Vocacions


    7 de maig- Jornada Vocacions Natives i Jornada Mundial de Pregària per les Vocacions
  • Compromís amb les vocacions


    Presentació Jornada de Vocacions Natives i Jornada Mundial de Pregària per les Vocacions
  • Missatge del Papa


    "Impulsats per l’Espírit per la Missió"
  • Què és Vocacions Natives?


    Una jornada de pregària i ajuda a les vocacions en els Territoris de Missió
  • A qui ajuda Vocacions Natives?


    A 75.000 seminaristes i 6.500 novicis/es i 2000 formadors en els territoris de missió
  • Com col·laborar?


    Amb un donatiu o amb una beca missionera per a les Vocacions dels Territoris de Missió
  • Pregària Vocacional


    Recursos de pregària per l’oració diària a les escoles

jueves, 7 de julio de 2016

BARCELONA, SANT FELIU DE LLOBREGAT Y TERRASSA

El próximo sábado 16 de Julio a las once de la mañana tendrá lugar, Dios mediante y en la capilla de la Casa de la Iglesia del Bisbat de Sant Feliu de Llobregat la Eucaristía Misionera que anual y conjuntamente celebran los tres Obispados de la Archidiócesis, Barcelona, Sant Feliu de Llobregat y Terrassa.
Entre los muchos misioneros de éstas diócesis catalanas, estarán con nosotros Cristina Belenguer y David Ferreiro. Son de Torrelles de Llobregat pero han vivido los últimos seis años en Bolivia como familia misionera. Ahora se están preparando para marchar de nuevo a misiones.
En una entrevista en el Full Dominical, explican que los dos entienden la misión de la misma manera y por eso iba de la mano su proyecto como pareja y como misioneros. "En 2007, año que conocí a Cristina, comenzamos a hablar de la misión y empezamos a tenerlo en cuenta para un futuro no muy lejano", cuenta David.
"Todo el tiempo de preparación para el matrimonio fue también un prepararse para marchar a la misión. Nos casamos en Diciembre de 2008 y, después de un año de formación con OCASHA-Cristianos con el Sur, marchamos como misioneros a Bolivia. Teníamos ambos 36 años", explican.
Los primeros meses estuvieron en un internado en el campo y después tres años en la ciudad de Cochabamba, en un hogar de acogida de las Hijas de la Caridad, ayudando a niños de la calle que habían sufrido la violencia y el desamparo social. Después trabajaron con los jesuitas y las Hermanas Misioneras de Cristo Jesús, de nuevo en una zona rural.
Tanto Cristina como David aconsejan vivir ésta experiencia de misión para todos aquellos que sientan algo en su corazón. "Aconsejamos que se acerquen a la delegación de misiones de sus respectivos Obispados y compartan este deseo e inquietud. Puedes sentir el deseo de que es necesario ir alimentándolo para poder hacerlo realidad en el momento adecuado. Todo sirve para ser misionero del amor de Dios".